miércoles, 30 de abril de 2008

TRUJILLO

Murió hace poco un querido amigo trujillano integrante del club H.D.P. (Habladores de Paja) del cual soy honrosamente presidente vitalicio y más honrosamente fundador.
Guillermo (el “memo”) Zuleta protagonizó una de esas escenas que lo dejan a uno sin comentarios y aún sin gestos.
A propósito de una charla que habíamos tenido respecto al interés que nuestros padres nos habían dispensado, “memo”, integrante de una numerosa familia (era uno de “sopotocientos”(en trujillano) hermanos) nos refirió la siguiente anécdota:
“Sintiendo la falta de atención de mis padres, decidí irme a Caracas, a casa de una tía, sin avisar. Durante tres meses intenté adaptarme al fárrago capitalino pero ( )( acá hay reflexiones dignas de un tratado sociosicológico del ambiente caraqueño), me resultó imposible por lo cual decidí regresar.” “Una vez en la puerta de mi casa, la valija en el suelo, buscando la llave, sale mi padre quien al ver la situación me dice:”usté vá pa´onde?

7 comentarios:

FLACA dijo...

¿Verídico?

andal13 dijo...

Si non è vero, è ben trovato!

juan pascualero dijo...

Tal cual flaca. Memo tiene otras anécdotas muy jugosas: Un día le comentó a su tía la estupidez de un taxista y su tía le respondió: -era un taxista ¿qué esperabas?
Mi mamá Andrea, era hija de italianos y justificaba las mentiras con tu frase; pero no es el caso.

andal13 dijo...

¡Feliz día, Juan!!!

Le Santi dijo...

Impresionante Juan.
Realismo casi fantástico en estado puro.
El episodio hubiera justificado un suicidio o en el mejor de los casos, un parricidio.

andal13 dijo...

Voto por el parricidio.

juan pascualero dijo...

No sean malos; padre e hijo eran buenas personas pero como sucede a menudo las circunstancias determinan las situaciones.